Es domingo, día de Santiago. Estoy descansando con La Crónica en las manos cuando me topo con una columna cuya autora es una ‘promesa’ socialista de la política leonesa, que vomita improperios inadecuados, pese a que se le debe presumir una formación moderna y lejana a tiempos que yo creía olvidados: “Los del PP, –dice–, son unos señoritos que quieren que su trabajo lo hagan los técnicos municipales”. ¡Curioso!, por no usar otro adjetivo más acorde, aunque inapropiado para quien denomina ‘señorito’. Sorprende que esta señora critique a los pijos del PP de pretender cobrar dietas y comisiones, cuando ella compatibiliza la dedicación exclusiva con el libre ejercicio de su profesión –abogado– sobre una base moral que sólo los de su catadura pueden defender. La ínclita, ‘posible ministra’ en la próxima remodelación del Gobierno de Zapatero (¡que tiemble Pajín!), se ha distinguido por protagonizar un conflicto con los Bomberos, no solucionado por mucho que se cuelgue la medalla, negociado con UGT de forma extraña y pactado en aras de una paz que, con seguridad, acabará en un incendio de magnitud colosal del que deberá responder ella y alguien más. ‘La promesa’ es sucesora de un edil que ofertaba buenas maneras, un talante del que presumen los socialistas ‘franciscanos’ esclavos de ZP y que fue amortizado en su deber por apuntar, seguramente, maneras similares a las de una, por entonces, brillante y preparada compañera, que se salió del incompetente rebufo del pelotón del regidor por cercana, demócrata y con ideas de organización basadas en el diálogo y concertación. ¿Quizá también señoritos? El señorito del PP que esto escribe lleva esperando 7 meses información que no ha de elaborar técnicos municipales, –de eso se encargaría este señorito–, sobre la recaudación por sanciones de tráfico, algo que debería ofrecer el concejal a los ciudadanos y a este señorito de la oposición por 2 razones: el principio democrático elemental a la información; y la medida coactiva y coercitiva de seguridad vial. Pero ya sabemos lo que dijo el alcalde ‘franciscano’ en un Pleno: “¡Es un rollo cumplir la ley!”. Y es que a los ‘franciscanos’ y a su prior les parece mal que los del PP cumplan con el deber que la sociedad democrática exige. ¿Quiénes son entonces los señoritos? Paso la página de la columna de Picallo y vuelvo a dormitar. ¡Qué cruz!
Fernando Salguero García es concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de León