Especialistas explicaron la problemática en el ciclo de la Asociación Rey Ordoño I
Retablo de la iglesia de Villamoratiel de las Matas, expoliado en 2004. C. D.
M. G. B. / León
En las últimas décadas, decenas de iglesias de los ámbitos agrarios han sido expoliadas en lo que ha sido uno de los mayores saqueos de arte de los últimos siglos, explicó Tomás Álvarez, escritor y periodista, en el cierre del ciclo de conferencias estivales de la Asociación Rey Ordoño I. El abandono de la arquitectura popular y el escaso control sobre el arte religioso en el ámbito rural fueron sendos temas que se trataron este sábado en la clausura del ciclo cultural, con intervenciones del arquitecto Enrique Pérez y de Tomás Álvarez, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Villamejil.
Álvarez recalcó la necesidad de conservar lo que hay, tanto en el arte religioso como el constructivo. Mención especial mereció el arte religioso, gravemente expoliado en el último tercio del siglo XX, cuando han desaparecido numerosos retablos y decenas de obras artísticas por el efecto combinado de la incuria y la ignorancia, aprovechada por redes de comercialización de obras artísticas.
Los trapicheos que han facilitado la dilapidación del patrimonio religioso del territorio han sido habituales, tal como ha señalado incluso el propio Erik ‘el Belga’, el mayor ladrón de arte del siglo XX.
Sólo el desconocimiento del valor de algunas tallas las salvó del expolio, desconocimiento que en opinión de Álvarez sigue siendo clave para evitar que el expolio siga aumentando.