Se lidiarán seis utreros de los ocho toros que Valdellán ha presentado a la feria
Perelétegui / León
El pasado miércoles, la ganadería leonesa de Valdellán volvió a lidiar sus toros en la localidad segoviana de La Granja. El comportamiento de las reses que cría Fernando Álvarez Sobrado en su finca de Santa María del Río no alcanzó el nivel de los cuatreños de la temporada anterior, si bien tampoco fue motivo para que cundiera el desánimo.
“La corrida solamente se vio al 50%, porque hubo dos toros buenos, el cuarto, al que se dio la vuelta al ruedo en el arrastre, y el sexto, con el que había que estar más decidido, con menos precauciones. Otros fueron sosos, sin transmisión o les faltó motor, pero lo que no es fácil de explicar es la actuación de los toreros, tanto los matadores como los picadores y los subalternos de a pie, que puede que el hecho de que los toros estuviesen en puntas les condicionase en extremo”. Y es verdad, porque si bien Sánchez Vara demostró mayor oficio y tuvo mejor suerte en su lote, Valverde se inhibió y no quiso ni ver a sus dos oponentes, en tanto que Ureña puso a contribución una cierta voluntad y dejó ver muchas limitaciones y carencias. “La verdad es que me sorprendió la mala lidia que recibieron los toros, aunque a veces hay que contar con estas cosas”, ratifica Álvarez Sobrado. “En definitiva, no fue lo del año anterior, si nouna corrida más, un tanto baja de fondo, que nos obliga a seguir insistiendo en los rigurosos criterios de selección que venimos manejando”.
Esta tarde, en Palencia, las cosas pueden cambiar. “Vamos a lidiar seis utreros, de los ocho animales que hemos llevado a la feria, en los que confiamos plenamente. Y esperamos que ayuden a triunfar a Juan del Álamo, José Ignacio Rodríguez y Diego Fernández”.