Los centros de la institución leonesa se centran con los más necesitados
La presidenta de la Diputación lleva a cabo visitas periódicas a los centros sociales que financia la institución.
L.C. / León
La Diputación de León ofrece un especial apoyo a las personas que más lo necesitan, algo que se ve reflejado en los presupuestos de la institución para este 2010, en los que el Bienestar Social mantiene una importante partida, a pesar de la crisis económica.
La institución provincial es la titular de cuatro centros asistenciales que se encuentran en la provincia y en los que, durante este año, invierte más de 16 millones de euros que se destinan al mantenimiento y la mejora de las residencias en las que son atendidas unas 450 personas.
La Diputación de León hace un gran esfuerzo para garantizar el buen funcionamiento de los centros y continúa reforzando el compromiso que ha asumido con los servicios sociales, que tiene adjudicados 30 de cada 100 euros del presupuesto global de la administración provincial.
Cosamai
Es un servicio social provincial dependiente de la Diputación, de carácter mixto, con una capacidad residencial para 120 personas adultas y 32 en régimen de media pensión, todas ellas con discapacidad psíquica de tipo medio-ligero. En total, se atienden a 132 personas.
La Diputación ha invertido durante 2009 cerca de un millón de euros. Gracias a esta aportación, se han llevado a cabo obras de eliminación de barreras arquitectónicas, así como la dotación a las residencias y talleres de mobiliario más moderno, adaptado a la normativa. Los talleres, de esta forma, han recibido también un empuje con la adquisición de maquinaria nueva, además de un nuevo sistema informático. Además, en 2010, gracias a la gran inversión de la Diputación, se renovarán las calderas de calefacción y agua caliente.
Las terapias y actividades que se realizan en este centro se dividen en diferentes áreas, como en área ocupacional, donde se realizan terapias de rehabilitación funcional, que son un conjunto de actividades físicas y técnicas de psicomotricidad, entrenamiento de habilidades para las actividades instrumentales de la vida diaria hidroterapia terapias de ocio y tiempo libre y participación social o prevención y promoción de la salud, entre otros.
Los talleres van desde la jardinería, estampación, encuadernación o cartonaje, hasta cerámica o madera. Además, se realizan excursiones tanto deportivas como lúdicas.
Nuestra Señora del Valle
Se trata de un centro público que tiene como objetivo principal una atención integral de los usuarios, personas con discapacidad intelectual grave, que necesitan ayuda constante en la mayoría de las áreas de su vida cotidiana. Lo que se busca es conseguir mejorar la calidad de vida de estas personas, desde un proyecto de desarrollo y vida personal. Durante el 2009 se atendieron en el Centro a 131 personas, que es su capacidad máxima. 71 son hombres y 60 mujeres.
El centro está dividido en cuatro pabellones. Dos de ellos destinados al área residencial, en los que se ubican los diferentes grupos de residencia en los que conviven 10 ó 12 personas. Por otro lado, está el centro social, en el que se desarrollan la mayor parte de los programas ocupacionales. En tercer lugar está el pabellón de administración y servicios, donde se desarrollan las actividades físicas y residen las personas que necesitan una mayor asistencia.
En este centro se prestan servicios de residencia, sanitarios, de atención psicológica, social, rehabilitadora u ocupacional. Además, quiere convertirse en un referente en el campo de la atención de este tipo de personas. Por ello, entre su trabajo se incluye la mejora continua a través del trabajo coordinado, la investigación y la innovación, a través de la incorporación de las nuevas terapias como el tsiatsu, el watsu o el yoga, además de protocolos que permitan proporcionar respuestas concretas adaptándose a las nuevas necesidades. Durante los meses de verano se organiza un programa de respiro familiar.
Sagrado Corazón
La Residencia Sagrado Corazón en uno de los cuatro centros asistenciales que dependen de la Diputación Provincial de León. Consta de dos edificios, el primero sirve como residencia para las personas que son atendidas allí y el segundo es el colegio, al que también acuden alumnos que no son internos.
En el Sagrado Corazón se atiende a personas que tienen diferentes grados de discapacidad mental. Los usuarios durante 2009 han sido 65. Las edades de estas personas están entre los 6 y los 60 años.
El pasado año se han llevado a cabo diferentes actuaciones como la remodelación de la rampa del hall de la entrada, cambio de mobiliario de la sala de vistas, se completó el mobiliario de la sala de vistas, material y aparatos en la sala de fisioterapia. Además, se dotó al centro de diversa maquinaria, herramientas y material para la realización de tareas incluidas en el Plan de Convergencia y se adquirió material de limpieza y desinfección para la aplicación de los protocolos contra la Gripe A.
En este centro se ofrece una oferta variada, que incluye actividades de tipo físico deportivo, culturales, artísticas y de participación social comunitaria. Las actividades que se realizan a diario son natación, hidroterapia, baloncesto, gimnasia, teatro y danzas regionales.
Los objetivos que se marca la Diputación en el centro es ampliar y mejorar y ampliar los servicios y el personal. De esta forma, se pretende incorporar otro fisioterapeuta más, adquirir una furgoneta, concluir la reforma de los baños de la residencia, iniciar el programa de respiro en los meses de verano, poner en marcha un campamento para los residentes permanentes también en la época estival.
Durante el 2009, también se ha continuado con la adaptación del centro a la actual normativa a nivel estructural, con la eliminación de barreras arquitectónicas y la reorganización de las diferentes áreas, para optimizar los recursos con los que cuenta la residencia y consiguiendo una atención más individualizada.
Santa Luisa
La asistencia es individualizada y profesional, adaptada al estado particular de cada uno de los usuarios, teniendo como objetivos generales mejorar la calidad de vida de las personas mayores, proporcionándoles la ayuda y estímulo necesarios para el desarrollo al máximo de sus capacidades físicas, intelectuales, emocionales y sociales; dotar de un hábitat seguro, accesible y adaptado a sus necesidades; proporcionar cuidados preventivos, rehabilitadores, sanitarios y sociales de forma profesionalizada y, por último, favorecer su integración e interrelación con el entorno social.
Los servicios que se prestan se clasifican en tres apartados: prestaciones básicas, prestaciones específicas y prestaciones complementarias. En el primer apartado se incluyen el alojamiento, la restauración con la elaboración de dietas especiales y el control de los alimentos, así como las actividades de mantenimiento y las habilidades físicas y psíquicas.
En el marco de las prestaciones específicas cabe destacar los servicios sanitarios durante las 24 horas del día, psicología, fisioterapia, terapia ocupacional o atención social, actividades recreativas y de animación y servicios religiosos. Finalmente, las prestaciones complementarias como los servicios de planchas, lavandería y costura, peluquería y voluntariado, se prestan diariamente dentro del propio centro.