Más dificultades. Reconoce que podría haber nuevas paralizaciones de las catas y con la plaza ya cerrada
Alfonso Martínez / León
El tranvía descarrila por segunda vez. Después de que el concurso de construcción y explotación de la línea inicialmente concebida entre el Área 17 y Puente Castro quedase desierto, el Ayuntamiento ha decidido ahora darse por vencido y renunciar al tramo previsto entre la plaza de Santo Domingo y la estación de Feve.
El equipo de gobierno anunció esta decisión mediante un comunicado en el que denuncia “continuas trabas” de la Junta a la ejecución del proyecto pero en el que no se entona el mea culpa por las deficiencias de tramitación en materia urbanística, arqueológica y ambiental que motivaron la paralización de la obra civil de este tramo del tranvía por parte del juez.
No existen garantías suficientes de que las obras fuesen a cumplir los plazos previstos para obtener la financiación del Fondo Estatal de Sostenibilidad Local (4,6 millones de euros) ni de que se pudiesen desarrollar sin nuevas paralizaciones una vez iniciadas las catas arqueológicas.
En este sentido, la asociación de vecinos y comerciantes Guzmán el Bueno explicó que el pasado lunes presentó en el juzgado un escrito en el que solicitaba la paralización de las catas, cuyo inicio era inminente, al considerar que se trataba de una obra complementaria a la del tranvía, paralizada por decisión judicial el pasado 29 de julio.
A esto se suma la espera para saber si la Junta exige para el proyecto una nueva declaración ambiental y a la necesidad de modificar el PGOU para acometer la ejecución del tranvía.
Las catas arqueológicas supondrían el corte total del tráfico en la plaza de Santo Domingo después de que la Junta incrementase la superficie a excavar de los 150 metros propuestos por el Consistorio hasta un total de 574 metros ubicados en cinco zonas que coinciden con los viales de acceso y salida de esta intersección. Esto obligaría a cambiar 12 de las 14 líneas autobús.
Este cúmulo de situaciones es el que ha llevado al equipo de gobierno ha estimar que no se puede acometer el proyecto “sin tener garantías de que no se van a paralizar las obras y sin tener clara la duración de las mismas”.
Por ello, a la espera de lo que diga el Tribunal Superior de Justicia, se han iniciado los trámites para modificar el proyecto de reforma de la plaza de Santo Domingo y lograr que los 4,6 millones del Gobierno puedan destinarse a otras iniciativas de mejora en la ciudad.
A luchar por el resto del proyecto
En cualquier caso, el concejal de Seguridad y Movilidad, José Antonio Díez explicó en declaraciones a este periódico que la preocupación se centra ahora en “lograr que siga adelante la integración de Feve y el ramal hacia el complejo hospitalario” a través de la calle Peligros (50 millones de euros para un proyecto que beneficiará a 70.000 habitantes). En este sentido, la compañía ferroviaria no quiso valorar la decisión del Ayuntamiento sobre la renuncia definitiva al tramo del tranvía por el centro de la capital a la espera de comprobar la evolución de los acontecimientos. Tampoco se ha valorado la posibilidad de que la inversión de Feve pueda verse afectada de algún modo por la suspensión del citado tramo.
El equipo de gobierno asegura en todo caso que su objetivo es implantar el tranvía “en aquellas zonas donde la Junta de Castilla y León no tiene competencias y, por lo tanto, no puede paralizarla”.
Pide disculpas a los leoneses, que “se han visto afectados por los perjuicios derivados de la falta de colaboración de la Junta con este equipo de gobierno que ha intentado poner en marcha un proyecto vital para el desarrollo y el futuro de León”.
Por otra parte, Díez añade finalmente que la línea entre el Área 17 y Puente Castro sigue aún vigente ya que “cuenta ya con un estudio de viabilidad”, aunque no está entre las prioridades a desarrollar a corto o medio plazo.