Del 1100 aniversario del Reino de León, como de tantas otras conmemoraciones, al final quedan unas cuantas páginas de periódicos, algún documental, varias polémicas y un cacao mental en la cabeza de muchos.
Y alguna escultura.
Ahí tienes una de las del 1100 aniversario del viejo Reino. Junto a la plaza de toros, el campo de fútbol y la avenida Fernández Ladreda, como si nos quisiera recordar que en más de mil años de historia ha tenido que pasar de todo... y más.
Sólo tienes que reparar que la metálica escultura está en el centro de una rotonda, el signo más identificativo de estos tiempos, frente a la plaza de toros que viene a escenificar la eterna controversia de estas décadas (taurinos frente a antitaurinos con Cataluña y su prohibición como telón de fondo); en el horizonte un campo de fútbol de lujo para un equipo en la miseria y para marchar debes tomar la avenida más polémica de todas las que han sufrido obras municipales... Así es la vida.
Y a su lado, en pequeño, como si no quisiera llamar la atención, gente que corre y hace deporte, leoneses que llevan su ocio en silencio, deportistas que no buscan los focos del campo ni las controversias de la avenida.
Simplemente, viven. O corren.