Cerca de 300 personas asistieron a una impresión de 3D llevada a cabo en la Escuela de Ingenierías
La impresión en 3D de Fab Lab sirvió para imprimir silbatos de colores que luego se pudieron probar.
L.C. / León
Un doblador de patillas para resistencias y diodos ha sido el primer producto desarrollado en Fab Lab León que ha obtenido relevancia internacional en la página web ‘Thingiverse’ donde se comparten diseños digitales que “pueden hacerse realidad, en objetos físicos” y cualquier persona del mundo puede descargarlos para usarlos en su vida diaria.
El proyecto, desarrollado por uno de los encargados de FabLab León, David Benéitez, facilita el doblado de componentes electrónicos en diferentes tamaños para ajustarlos a las placas electrónicas, como si de una regla se tratara.
El doblador de patillas de resistencias puede ser usado para doblar resistencias de medio ohmnio, un cuarto de ohmnio, o diodos. El archivo digital está listo para descargar y se puede imprimir en tres dimensiones al momento si se dispone de una impresora digital MakerBot, disponible en las instalaciones de FabLab León.
La pieza de FabLab ha conseguido en cuatro días unas 40 descargas, varios comentarios y diversos retuits internacionales. Incluso una persona lo ha duplicado y ha colgado una foto de la reproducción.
Por otro lado, la pasada semana, Fab Lab León llevó a cabo una demostración en la Escuela de Ingenierías de la Universidad de León sobre la impresión en 3D que fue acogida con gran expectación entre alumnos y profesores.
En total, se calcula que cerca de 300 personas pudieron ver de primera mano cómo se imprimían silbatos de varios colores que luego pudieron probar.
Además, Fab Lab León repartió folletos informativos de su situación y talleres gratuitos que se ofrecieron el 16 de diciembre y también el próximo jueves con arduino y corte por láser, aparte de los open tours que se organizarán para el 29 de diciembre y 4 de enero.
Hay que recordar que Fab Lab es un lugar donde se puede construir (casi) cualquier cosa y el de León cuenta con dos impresoras en tres dimensiones, una cortadora de láser, una impresora cortadora de vinilo, una fresadora de madera de grandes dimensiones, una fresadora pequeña para hacer placas electrónicas y cortar otros materiales (además de escanear por tacto toda clase de objetos) y una sala con ocho ordenadores.
Por último, el ‘garaje’ leonés de alta tecnología utiliza software libre con lo que cualquier persona puede trabajar desde casa y reservar las máquinas para la impresión final.