Carolina Rodríguez compartió una tarde con las niñas en el Gimnasio Ritmo
Carolina con las más pequeñas en el Gimnasio Ritmo. M. MARCOS
C. F. Buitrón / León
Con una paciencia infinita y sin perder ni un segundo su eterna sonrisa, Carolina Rodríguez vivió una tarde muy especial en el Gimnasio Ritmo. Durante más de dos horas, la representante de la gimnasia rítmica española en el concurso individual de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, compartió risas y repartió cariño a las niñas más pequeñas del Club Ritmo, las que se forman cada día a las órdenes de Ruth Fernández en la misma sala de la calle San Agustín en la que ella misma dio sus primeros pasos hace ya más de tres lustros.
Fue una tarde emotiva en la que lasniñas recibieron sus autógrafos y hasta los consejos de la campeona leonesa. Ellas no pueden valorar ahora lo que ha logrado su compañera de club. Carolina tampoco habría sido capaz de comprenderlo cuando tenía la edad de las niñas que ayer la rodeaban en el hall del Gimnasio Ritmo o en la sala de entrenamiento.
Quizás entre ellas esté la Carolina de 2020. De momento se forman cada día bajo la atenta mirada de Ruth Fernández, que aunque parezca imposible, mantiene la misma ilusión y el empeño que tenía hace más de un cuarto de siglo, cuando inició aquella aventura de montar un gimnasio en el que se pudiera practicar la gimnasia rítmica, entonces un deporte casi desconocido en la capital leonesa.
Cada año son decenas las niñas que se acercan al gimnasio de Ruth Fernández para mejorar en su deporte y acercarse a las mejores de España o, simplemente, para tratar de aprender a disfrutar de la gimnasia rítmica.
Con la tarde de firma de autógrafos, Carolina Rodríguez cerraba una semana de locura después de regresar del Preolímpico en el que logró su plaza para Londres 2012. Una semana emotiva que disfrutó la gimnasta leonesa desde su llegada a la estación de ferrocarril de León y que continuó con homenajes en los partidos del Baloncesto León y la Cultural y recepción en las instituciones leonesas.
Actor institucionales que han ocupado el tiempo libre de la gimnasta olímpica en esta semana, pero un tiempo libre que volverá a disminuir ya mismo porque su descanso está ya a punto de acabar. Londres 2012 está lejos porque para que arranquen las pruebas de gimnasia rítmica quedan seis meses justos, pero un tiempo que en un deporte de precisión como es la gimnasia rítmica lo necesitará íntegro la deportista leonesa para seguir ‘creciendo’ y tratar de acercarse a un diploma que parece el escalón más alto al que podría aspirar la gimnasta del Club Ritmo.
Mínimos cambios
Su entrenadora, Ruth Fernández, ultima las mínimas modificaciones que quiere introducir en los ejercicios de Carolina Rodríguez, que se ha demostrado en el Torneo Preolímpico que están bien enfocados, para tener alguna opción más de acercarse a las gimnastas que pelearan por un puesto en alguna de las finales por aparatos y, en caso de firmar cuatro ejercicios redondos, estar cerca de la octava plaza que es la última que da derecho a llevarse un diploma olímpico. Las instalaciones del Ceard de León, cuya apertura ha sido una de las claves en la mejoría de la pupila de Ruth Fernández en estos dos últimos años, y el Palacio de Deportes de León seguirán siendo los escenarios del trabajo de la mejor gimnasta española del momento