La obra está respaldada por Diputación a través del Plan Especial de Municipios
La intervención en la Presa de Trianos incluye su saneamiento y el asfaltado del camino anejo. C. DOMÍNGUEZ
C. Domínguez / Sahagún
La empresa facundina Vega Velasco ha iniciado en los últimos días la recuperación ambiental de la Presa de Trianos a su paso por Sahagún y el asfaltado del paseo anejo que une la calle Pedro Ponce (a la altura de las conocidas como las casas de los maestros) con el parque Millán Bravo (ribera del río Cea).
Esta obra, impulsada por la Diputación provincial de León a través del Plan Especial de Municipios 2011, da respuesta a una vieja demanda de los vecinos de Sahagún: “Prueba de ello, su inclusión en todos los programas electorales presentados a la Elecciones Municipales 2011”, comenta el concejal del área de obras, José Vicente Delgado Marcos.
El edil explicó ayer a este periódico que las obras han sido adjudicadas por la propia Diputación de León que, inicialmente, había consignado una partida de 80.000 euros a las obras. “La adjudicación ha sido a la baja”, precisó.
Como ya se adelantó, las obras que ahora arrancan incluirán en el saneamiento de la presa –hoy por hoy totalmente colapsada por la maleza y toneladas de basura–, su vallado, la adecuación del camino anejo y la instalación de puntos de luz, entre otros.
“El proyecto inicial pasaba por una intervención más compleja y que requería de unos 200.000 euros; en todo caso, cumplimos así con una demanda de la sociedad sahagunina que ahora podrán disfrutar de un nuevo paseo que vendrá a complementar la otra intervención recientemente iniciada a orillas del río”.
El edil se refiere a la recuperación ambiental del Cea, iniciada en las últimas semanas por la empresa Eulen y promovida por la Confederación Hidrográfica del Duero. Esta última obra, tendrá un coste aproximado de 455.000 euros.
Una presa medieval
La Presa de Trianos, una desviación del río Cea de origen medieval que nace en la población de Villamol, se adentra en su recta final en el casco urbano de villa, donde funcionaban, gracias al agua de la traída, tres molinos harineros.
Una vez electrificadas las factorías, la presa cayó en desuso, sirviendo en estos últimos años como insalubre vertedero donde ‘lucen’ toneladas de basura. Las altas temperaturas provocaban un hedor insoportable que, con la obra, se verá erradicado.