UNA IMAGEN Y 242 PALABRAS

El olvido es la mayor crueldad del ser humano |
De tu vida depravada quedan los rasgos marcados en tu cara demacrada” le decían sus colegas a uno de aquellos viejos truhanes de nuestro Barrio Húmedo a los que no se conocía más oficio por las mañanas que tomar vinos de bar en bar, ni más beneficio por las tardes que volver a hacer la ronda de los vinos. – El olvido es la mayor crueldad del ser humano; replicaba con mucha dignidad recordando que en su juventud se había embarcado en un marino mercante pero le daban mareos. Ahí lo tienes, le decían, sin oficio y escaso beneficio, pero nos dejó una reflexión para la posteridad: “El olvido es la mayor crueldad del ser humano”. Lo podía decir también el edificio de la fotografía, la vieja e histórica azucarera del Órbigo, una de las mayores fuentes de la comarca, a la que el olvido convirtió en un edificio fantasmal, en una escuela de grafiteros, en un rincón para quienes necesitan un rincón en el que desarrollar su creatividad o darle sentido al tiempo de ocio; en el rincón robado al olvido que no les dan las instituciones. El olvido es la mayor crueldad. La vieja azucarera sufre el mismo olvido que hoy se gesta para la minería o, no lo olvidemos, con Vitro, cuya tragedia se nos escapa por debajo de los titulares negros de la mina. El olvido, en definitiva, de lo que siempre fue nuestra vida. |
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