A las personas que esperaban al final del túnel de Guadarrama se sumaron 4.000 vecinos
Los mineros de la III Marcha Negra recibieron un gran recibimiento en Villalba con miles de personas ‘regalándoles’ muestras de apoyo. MAURICIO PEÑA (ENVIADO ESPECIAL)
Ical/L. V. / Villalba
“Apoteósico y emocionante”, así calificaron ayer los mineros de la III Marcha Negra el recibimiento dado por los vecinos de Villalba, final de la etapa de ayer y que supuso la entrada en la comunidad de Madrid.
Los mineros entraron en Madrid cruzando el túnel del Guadarrama. Al final del túnel no sólo estaba la luz sino que se apreciaban las sombras, a ambos lados de la carretera, de cientos de habitantes de la sierra madrileña para apoyar y dar el último aliento a penúltima jornada de la Marcha Negra— hoy llegan a Aravaca y el martes entrarán en Madrid en una marcha nocturna que precederá a la gran manifestación del miércoles, día 11..
A los 160 mineros de León, Asturias y Palencia se sumaron a la marcha los vecinos, de tal forma que la cola no se veía más allá de medio kilómetro. Más de 600 personas descendían el puerto que les iba a llevar a Villalba.
Y lo mejor estaba por llegar. Unas 4.000 personas los esperaban a la entrada del pueblo, si bien las autoridades locales brillaron por su ausencia, según lamentaron y se extrañaron los propios mineros. No fue el caso del coordinador autonómico de IU y procurador, José María González, y el responsable federal de la formación, Cayo Lara, quienes participaron en la etapa.
Como gesto de agradecimiento, los más adelantados realizaron un arco triunfal con sus inseparables cachas a los andarines que venían por detrás, señal que luego los habitantes de este municipio repitieron con los propios mineros. “Mira la gente que nos ha recibido hoy, que estarían pasando por debajo un cuarto de hora. Estamos sorprendidos y muy agradecidos”, relataba el minero José Fernández, alias ‘Pulido’. Recibe este mote de su abuelo, vigilante en la mina leonesa, que lo pasó a su padre y luego recayó en él.
El coordinador de IU, José María González, presente durante la jornada, insistió en pedir al Gobierno que cumpla con los acuerdos fijados hasta 2012 en el Plan del Carbón y se siente a negociar para garantizar el carbón hasta 2018 o más allá. “Basta de gaitadas, como dirían en El Bierzo, tanto de Soria como del PP”, criticó González, quien culpó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pero también al PP, “el mismo partido que gobierna en Castilla y León”. “Soria es culpable de falta de efectividad, pero el PP es culpable de lo que está haciendo con el sector minero”, concluyó.
Ahora los mineros esperan que asa luz de ánimo y esperanza al salir del túnel del Guadarrama pueda ser una metáfora de lo que les espera en Madrid. Que, al final, el problema de la minería empiece a ver ‘la luz’. Luz que los encerrados en los pozos llevan muchos días sin ver.