Hoy hemos conocido por distintos medios que nuestra comunidad ocupa el tercer puesto entre las mejor valoradas en materia sanitaria.
Dice el presidente Herrera que algo será atribuible a los gestores y es verdad pero también lo es cuando no se obtienen medallas. El mérito es de todos porque la tarea también es de todos y ciertamente se ha puesto empeño en ello.
Y quienes mayor empeño han puesto en ello son los sanitarios de Castilla y León. Cuando los recortes les acechan, cuando su labor no es suficientemente valorada y no digamos pagada ellos y ellas, que nunca dan un paso atrás, han hecho posible que tengamos una sanidad de primera.
Es justo reconocérselo sobre todo cuando con su esfuerzo y por ser eso que se ha dado en llamar personal estatutario, están pagando los platos que otros rompieron. Porque ellos no son culpables de la burbuja inmobiliaria, ni de los bonos basura, ni de las preferentes, ni de tanta mierda, perdóneseme el término, como nos han colocado en los últimos años. Y mientras tanto tienen que ver cómo otros que sí tienen más culpa en todo esto se van de rositas, digo no de rositas sino que perciben sustanciosos emolumentos ajenos a todo, incluso a la justicia.
Y todo porque aquellos polvos trajeron estos lodos que ahora pagamos entre todos, y sobre todo los que nada tuvieron que ver.
El Gobierno de Castilla y León, es justo reconocérselo, ha cuidado de la sanidad pública y de ahí su calidad, aun a pesar de los recortes inmerecidos a su personal.
Hay pocas funciones y profesiones que exijan tanta vocación y espíritu de servicio a los demás como la sanitaria, y hay que reconocerles el valor, la dedicación, la pasión que ponen en su profesión y su dedicación al trabajo ganando más o menos, dedicando más horas o menos. Estos no son de los que se agachan y sería edificante y saludable desde el punto de vista social que empezáramos a valorar las cosas de otra manera.
A ellos por estos resultados no les darán un bonus, ni una prima, ni tan siquiera unos incentivos, diría que ni tan siquiera se escaparán de los recortes y sin embargo se esmeran para que el servicio público sea cada día mejor.